Cultura e historia de los bailes
La bachata
Nacida en Santo Domingo como fiesta popular, la bachata es un bolero antillano de raíces marginales convertido en baile de pareja amado en todo el mundo.
La bachata
En el Santo Domingo de principios de los años veinte del siglo XX, el término bachata designaba un tipo de reunión social. Etimológicamente, la palabra bachata, según Fernando Ortiz, es sinónimo de: diversión, fiesta, jolgorio… “durante largas horas, entre un trago y otro de ron, se van pasando una u otra bailarina, hasta que ya entrada la noche se regresa alegre a casa.”
La evolución fue espontánea y anónima, producto de una acelerada migración rural-urbana de la población dominicana.
Para trabajadoras domésticas, guardias, campesinos, obreros y muchos otros “la música es síntesis de cien años de vivencia en la marginalidad”. A partir de los años treinta, el tipo de celebración que era la bachata se extiende hasta los bares y las casas de cita.
Los primeros bachateros crearon una forma propia y acelerada de bolero, con letras similares a las de los boleros y una manera nasal de cantar con frases figuradas muchas veces cargadas de doble sentido.
A estas formas de canto y música se agregó un cambio de coreografía del baile, incluyendo una elevación de los pies al final de cada ciclo de los movimientos del baile. Juan Luis Guerra reconoce en la bachata “un bolero antillano”; otros observan también la influencia de la guaracha y del son; en los años ochenta se puso en evidencia la existencia de dos vertientes rítmicas de la bachata, una tranquila y la otra acelerada.






